Me encanta ver salir el sol carmesí como la sangre.
Y contemplo cómo sus lanzas chocan con la oscuridad
y me llena el corazón de regocijo
y la boca se me llena de música disoluta
cuando así lo veo burlarse y desafiar la paz,
su voluntad solitaria enfrentada a toda la oscuridad.
Ezra Pound
viernes, 29 de enero de 2010
Recurrí al signo de Marte. Caminé desesperado y broncudo, esperando sólo lo peor. Recurrí con toda disposición y semblante. Por un momento quise alcanzar el Amok. Es tonto saberlo, pero no existe un clima propicio. Todo es tan hipócrita. Los sentimientos, la vida misma.
Cada vez que se acerca la Ninfa, vibra aquella otra materia divina que se plasma en las epifanías y se instala en la mente, potencia que precede y sostiene a la palabra. Desde el momento en que aquella potencia se manifiesta, la forma la sigue y se adapta, se articula según aquel flujo. Roberto Calasso.